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Cómo Prevenir las Malformaciones Congénitas

Las malformaciones congénitas pueden ser desde leves hasta muy problemáticas, y si bien es posible que no seas capaz de evitarlas todas, puedes desempeñar un papel importaente en la prevención, la detección y el tratamiento de estos problemas tan pronto como sea posible. Mom.me habló con dos doctoras para conocer su opinión sobre las maneras en las que puedes ayudar a que tu bebé se desarrolle saludablemente.

Las malformaciones congénitas son más comunes de lo que crees: uno de cada 33 bebés nacerá con una, resultando en alrededor de 120,000 casos al año en los Estados Unidos. También son la causa más común de muerte en niños menores de un año, contribuyendo con una de cada cinco muertes. "Aunque algunas malformaciones no pueden prevenirse, otras sí pueden evitarse mediante un buen cuidado durante el embarazo", dice la pediatra Tanya Altmann, autora del libro "Mommy Calls".

Si estás planeando tener hijos, toma ácido fólico. "Es una vitamina del complejo B que ayuda con el desarrollo de los elementos fundamentales a medida que tu bebé se desarrolla", dice la ginecóloga Lauren Hyman, radicada en California. "Es importante que todas las mujeres en edad fértil tomen 400 microgramos al día, ya que alrededor del 60% de los embarazos no son planificados y el cerebro y la columna vertebral del bebé se cierran tan solo después de pasado un mes de la concepción. Durante este tiempo, muchas mujeres ni siquiera saben que están embarazadas". La manera más fácil de satisfacer tus necesidades diarias es tomando suplementos vitamínicos diariamente, que puedes conseguir en farmacias o supermercados .

Ya que las malformaciones en el cerebro y en la columna pueden ser graves, no te olvides del ácido fólico. Si no quieres tomar pastillas, consume alimentos enriquecidos como cereales, lentejas, semillas y nueces, frutas cítricas y verduras de hojas verdes. Elige cereales como Special K y Raisin Bran para el desayuno, ya que cada porción de estos productos contiene el 100% de tus necesidades diarias de ácido fólico. Una taza de espinacas cubre casi dos tercios de tus necesidades diarias, y un aguacate y una taza de brócoli al vapor se encargan del resto. "Recuerda que el cerebro se encuentra en desarrollo básico durante los primeros 28 días", explica Hyman. "Una vez que te das cuenta de que estás embarazada, es demasiado tarde". Comienza a tomar vitaminas ahora, incluso si en este momento no estás intentando concebir.

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"Sabemos que llevar un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo de que aparezcan malformaciones congénitas, como evitar el uso del alcohol y los cigarrillos", dice Hyman. "A menos que las mujeres se aseguren de no quedar embarazadas, necesitan pensar en ello". El crecimiento de los órganos avanza rápidamente durante el primer trimestre, y los malos hábitos maternos pueden poner en peligro el desarrollo del bebé. Por ejemplo, los trastornos del espectro alcohólico-fetal que afectan al cuerpo de un niño y a su comportamiento son completamente prevenibles si no consumes alcohol en ningún momento durante el embarazo.

Además de llevar un buen estilo de vida, es importante mantener cualquier enfermedad bajo control antes del embarazo. "Problemas como diabetes y obesidad pueden ocasionar un riesgo mucho más alto de malformaciones cardíacas", advierte Hyman. Pero también debes tomar en cuenta tus medicamentos para asegurarte de que su consumo sea seguro durante el embarazo. Algunas medicinas, como la isotretinoína para tratar el acné y el lisinopril para tratar la presión arterial alta, pueden causar malformaciones congénitas. No olvides cuidarte para después poder cuidar a otro ser humano mucho más pequeño y más frágil.

Ya que las bacterias son particularmente peligrosos para un bebé en desarrollo, Hyman señala que hay que "asegurarse de que no hayan infecciones, y como sugerencia hay que vacunarse contra la varicela, la rubéola y el sarampión" antes de quedar embarazada. Al estar embarazada debes estar muy consciente de lavarte las manos, alejarte de personas enfermas y evitar alimentos no completamente cocidos y la leche no pasteurizada. Además pregunta a tu médico acerca del estreptococo B, un tipo de bacteria que una de cada cuatro mujeres puede portar y que puede transmitirse de madre a bebé durante el parto. Es posible que no te sientas enferma, pero este puede causar problemas como neumonía o meningitis, que provocan complicaciones importantes a largo plazo. Una simple prueba que se hace tomando una muestra con un hisopo con punta de algodón poco antes de la fecha del parto puede diagnosticar esta infección.

Existen dos tipos de pruebas de detección relacionadas con las malformaciones congénitas que debes tener en mente. La primera : "Debes considerar las pruebas de detección genética para saber tu o tu esposo son portadores de ciertas enfermedades, como la falcemia o la fibrosis quística", dice Hyman. Si ambos son portadores de un trastorno, es posible que tu doctor realice un seguimiento más cercano del desarrollo del bebé con ultrasonidos y pruebas de sangre.

La segunda es la Prueba de Evaluación del Recién Nacido obligatoria, que ha cambiado el panorama de la detección de muchas malformaciones, permitiendo que éstas sean identificadas de forma temprana. El bebé será examinado inmediatamente para encontrar trastornos y después el pediatra realizará un seguimiento de su progreso. "La mayoría de las malformaciones son descubiertas durante los primeros días a través de una prueba con una gota de sangre, y muchos bebés pueden recibir ayuda con medicamentos o ajustes en la fórmula", dice Altmann.

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Mantente al día con todos esos exámenes durante las primeras semanas y meses después del nacimiento, y encuentra a un pediatra en el que verdaderamente confíes. "Cuando realizamos exámenes y revisiones regulares, nos mantenemos atentos", explica Altmann, quien indica que las malformaciones comunes como el hipotiroidismo se pueden atender fácilmente hoy en día con suplementos, y los pacientes pueden desarrollarse normalmente si estos problemas se descubren de forma temprana. "Algunas malformaciones pueden ser evidentes durante un examen físico, como un soplo en el corazón, pero es posible que algunas sean más sutiles". Un buen pediatra notará problemas potenciales relacionados con estas condiciones, realizará pruebas y proporcionará un tratamiento.

Haz lo que puedas para evitar las malformaciones congénitas, pero no dejes que el miedo a que esto ocurra te consuma. Muchas de ellas no se presentarán mientras estés embarazada, o es posible que sean inevitables, por lo que tendrás que lidiar con los problemas sin importar cuánto te prepares. "Solamente recuerda que, a fin de cuentas, algunas cosas están fuera de nuestras manos", dice Hyman. Aborda los problemas a medida que surjan con el cuidado y la valentía de una madre.

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